La Fiebre del DIY
- 23 mar 2017
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El "hágalo usted mismo" o DIY (en inglés "Do It Yourself"), es la práctica de la fabricación o reparación de cosas por uno mismo, de modo que se ahorra dinero, se entretiene y se aprende al mismo tiempo. Es una forma de auto-producción sin esperar a otros para realizar las convicciones propias.
El "Do It Yourself" está asociada a varios movimientos anti capitalistas, ya que rechaza la idea de tener que comprar siempre a otros las cosas que uno desea o necesita, ya que se trata de un movimiento trasladable a cualquier ámbito de la vida cotidiana, como son las reparaciones que se suelen hacer en casa sin la necesidad de tener que recurrir a profesionales como electricistas y plomeros, sólo por mencionar uno.
Este movimiento se ha extendido a casi cualquier aspecto creativo imaginable, la artesanía, el mobiliario y las artes han sido unos de esos aspectos creativos que han sabido adaptar las técnicas clásicas a cada una de las nuevas exigencias de la sociedad, una de esas exigencias es la respuesta estética y a la vez contribuyente con el cuidado del medio ambiente, además de ser agradable a la vista, puede ser fabricado a partir de material reciclado o re-utilizado.

Los objetos elaborados por "uno mismo" son una nueva herramienta que pone a jugar la creatividad de cada persona al no contar con características impuestas por otros, y que además cuenta con infinidad de objetos por realizar, ya que pueden dividirse entre de uso personal (accesorios, ropa personalizada, etc.) y de uso colectivo (cortinas, tapetes, relojes caseros, muebles, entre otros), los cuales generalmente se realizan a partir de materiales reciclables tales como el vidrio, el metal, el plástico y el cartón.
Éste movimiento además de convertirse en un medio de reciclamiento, se volvió un recurso de ocio, que además añade el valor de la individualización en el producto realizado, hoy en día son cada vez más los que se suman a este movimiento social.
Aunque pareciera que el movimiento DIY en si mismo contiene una gran individualización, también ha sido promovido como una estrategia más, para que en este caso se de salida a productos que podrían dejar de producirse o venderse, y ampliar los mercados de ciertos productos. El hecho de hacerlo uno mismo suele tener implicaciones comerciales, pues muchas o todas las materias primas tienen que seguir adquiriéndose en el mercado, aumentando así las ventas de determinados productos. Consiguiendo así multiplicar el consumo, exponencialmente. Tal es el caso de las nuevas tecnologías de producción y almacenaje de energía eléctrica mediante celdas solares, éstas en sí mismas fueron creadas hace ya varios años teniendo un costo excesivo y siendo utilizadas principalmente en la industria aeroespacial, pero de hace unos 10 años a la fecha estas han aumentado exponencialmente su fabricación, disminuyendo su costo, dimensiones y su manejo, tal y como se ha visto en la construcción de calentadores de agua solares, celdas fotovoltaicas, etc. Esta tendencia al igual que muchas otras han partido de la necesidad de disminuir gastos, en este caso en el aspecto energético, aumentando así la producción de celdas que convierten la luz (que por cierto es gratis) en electricidad. O es el caso de aquellos que generan electricidad mediante papas, si esos que conocemos como tubérculos, o mediante los molinos de viento, en fin, que ideas sobran para darnos cuenta de que este movimiento ha existido durante años.

Si nos vamos al campo del cartón y el papel, su degradación no sólo es lenta, de aproximadamente un año en lugares húmedos y cientos de años en lugares secos, si no que la tala de árboles ha aumentado de manera desmedida, haciendo que desde hace décadas se recomendó su reciclamiento, estos procesos cuando menos en nuestro país son excesivamente costosos, además que no existe una cultura que aporte reducción de costos en este tema (este no es el tema de este blog, pero vale la pena darle una pensada), por lo que los nuevos movimientos como el DIY, nos ayuda a contemplar la idea de reutilizar estos materiales.
Yo recuerdo ya hace muchos años (no aclararé cuantos.. jaja), cuando apenas comenzaba la carrera de Arquitectura, consideraba loca a una maestra que pidió hacer una silla de cartón sin utilizar pegamentos, no podía concebir ni siquiera la idea de utilizar cartón, mucho menos el no utilizar pegamento Lástima que no conserve fotografías de aquellos trabajos, pero les comparto algunas de las que yo llamo maravillas del DIY.


Hoy después de empezar el mundo del DIY me sorprendo a mi misma utilizando latas de atún, cartón, hojas de papel, retazos de tela, plástico, etc, y lo que falta por aprender.






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